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Un matrimonio de nacionalidad rumana y residente en Lebrija junto a su hijo de once años paseaba por la avenida Cangas, en La Cuba, cuando sin esperarlo un perro de raza bóxer atacó al pequeño provocándole importantes heridas en el talón de su pie izquierdo.
El suceso tuvo lugar en torno a las 22.30 horas, cuando según Romeo, padre de Iulian, el perro se soltó del collar por el que se sujetaba a la correa que tenía su dueño y se dirigió hacia ellos. Fue entonces cuando el perro comenzó a «morder» una bolsa que llevaba el padre y, al ver esto, Iulian se asustó y comenzó a correr, lo que provocó que el animal se abalanzara sobre él y le mordiese en el talón, produciéndole un desgarro y tirándolo al suelo.
A partir de ahí, según cuenta la familia y vecinos que presenciaron el suceso, el perro mordió al pequeño en varias ocasiones llegando a herirle de nuevo en el brazo, con un bocado superficial.
Durante varios minutos, ni el padre, ni tampoco los vecinos ni el propio dueño del perro, un chico de 12 años, pudieron quitárselo a Iulian de encima, con lo que continuó atacándolo.
Finalmente, el pequeño se pudo librar de éste y se metió directamente en un contenedor para que no lo alcanzara otra vez. Después de que los dueños lograran controlar al perro, Iulian fue trasladado al Centro de Salud de Lebrija donde lo derivaron al Hospital de Valme para una mejor atención. A pesar de que no corría peligro, la herida era profunda ya que el niño había perdido parte de la piel y del músculo, aunque parecía que la zona de los tendones no estaba afectada.
Eva, la propietaria del bóxer y vecina de la avenida Cangas, admite que el perro debería haber tenido puesto el bozal, y califica de «accidente» lo sucedido. Asegura que, fortuitamente, el collar que sujetaba al animal se soltó, y ello provocó el incidente. No obstante, Eva asegura que desde el primer momento se ha interesado por la salud del pequeño, y que lo está pasando mal por la presión y los «insultos» de algunos vecinos, que la responsabilizan de lo sucedido.
La dueña asegura que es la primera vez que sucede un accidente parecido con su perro, aunque vecinos de la zona lo niegan y afirman que hacen unos meses se abalanzó sobre una niña pequeña de siete años.
La familia de Iulian ha interpuesto una denuncia ante el Cuartel de la Guardia Civil y está a la espera de la vista previa después de que el veterinario municipal haya examinado al perro y ha asegurado, según Eva, que no es un animal agresivo y que todos sus documentos (vacunas, seguro y demás) están en regla.
Fuente: abcdesevilla.es |