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Desde aquella jornada de huelga, contra la discriminación de la mujer, en la que muchas fueron quemadas en el interior de la fábrica, el día 8 de marzo se celebra como jornada de reflexión, en defensa de la igualdad y la dignidad femenina.
Desde IU apoyamos y compartimos, la lucha reivindicativa contra la discriminación de la mujer y apostamos por un compromiso responsable en el que participemos todos.
Urge poner fin a esta cadena de brutales asesinatos y relaciones custodiadas por lo penal, para proteger a la mujer de su propio marido. Para ello reivindicamos:
Que los jueces juzguen a los homicidas sexistas con la misma severidad que son juzgados otros crímenes terroristas.
Que los hombres alcen su voz contra los crímenes machistas para que no les confundan; porque su silencio le hará cómplice.
Que la ciudadanía no haga de los chistes y tópicos sexistas, temas de tertulias amenas. Que excluyan de sus círculos de amigos, haciendo el vacío social, a los maltratadores.
Que el gobierno de turno, facilite una política social de igualdad con la equiparación de sueldos y posibilidades reales. Y en el concepto de trabajo, se reconozca todo servicio prestado en el ámbito familiar.
Que los empresarios faciliten jornadas laborales compatibles con la responsabilidad familiar, tanto para las mujeres como para los hombres.
Que los políticos locales, no hagan de esta conmemoración un día de actividades lúdicas y, de hacerlo, que nunca se olvide el carácter reivindicativo del día.
Que, en el programa de actividades sobre este día, nunca se excluya a nadie por razones de sexo.
Que las mujeres, no nos conformemos con una emancipación trivial, basada en parámetros masculinos.
Que no permitamos que se tergiverse nuestra independencia ni tutele nuestra libertad. Nuestra emancipación ha de ser personal, consciente y responsable.
A pesar de los logros conseguidos y la incorporación al mundo laboral, sobre la mujer sigue recayendo la atención de los padres en la vejez, o la de cualquier otro familiar dependiente y, por supuesto, el cuidado de los hijos.
En el 96% de los abandonos del trabajo remunerado, por motivos familiares, es la mujer la que renuncia.
La mujer sigue siendo la columna invisible sobre la que se alzan los logros profesionales del hombre.
Desde IU apostamos por una sociedad en la que las diferencias, entre hombre y mujer, no sean más que las biológicas,- marcadas por la naturaleza como complemento entre ambos-, y estas no sean ¡nunca! empleada, como expresión de superioridad sobre el otro.
Proponemos actividades comunes, que fomenten el respeto, conocimiento y reconocimiento mutuo, en beneficio de la convivencia y la igualdad entre hombre y mujer.
Estamos convencidas, y convencidos, de que sólo bajo esos principios será posible alcanzar la convivencia y relaciones de igualdad en la pareja.
Esta es la sociedad por la que trabajamos, la igualdad por la que apostamos, la actitud que fomentamos y el futuro con que soñamos. |