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Lo primero es aclarar que desde que he tenido conciencia política (muy joven) siempre he simpatizado con el PSOE hasta el punto de que en la actualidad milito en el mismo porque mis ideas han sido, son y serán socialistas.
Digo esto para aclarar que para nada ni pertenezco a ningún partido que no sea el PSOE, ni estoy manipulado por ningún grupo político, ni tampoco he oído una única versión de los hechos, ni, sobre los mismos, he leído, oído o visto un sólo medio de comunicación, sino que he recabado bastante información para poder expresar mi opinión desde mi propia capacidad de análisis y de discernimiento.
Lo segundo es informaros que resido en Palma de Mallorca por motivos laborales aunque soy lebrijano de adopción desde el año 1984 y que mi pareja es Lebrijana.
Lo tercero es que me considero, conjuntamente con mi pareja y mis dos hijas, perjudicados por el cambio de fechas que se ha producido en referencia a las Cruces de Mayo de este año 2008. Digo perjudicado por lo siguiente; como cada año acudo a la práctica totalidad de las fiestas señaladas de Lebrija, ya que no queremos, ni mujer ni yo, perder de vista nuestras raíces y que nuestras hijas sean conscientes de la riqueza cultural de nuestro pueblo. Por ello, desde el mes de febrero tenemos los billetes de avión sacados para acudir a la “octava de cruces”, que siguiendo la tradición y la propia información del Ayuntamiento de Lebrija se celebrarían los días 9 y 10 de mayo.
Para mi sorpresa unos veinte días antes de las fechas señaladas, la corporación municipal toma la decisión de alterar el calendario previsto y adelantar al mes de abril el inicio de las cruces de este año lo cual significaba que cuando nosotros llegásemos para “estar en la octava”, ésta se habría celebrado la semana anterior ¿?.
Cuando mis familiares me llamaron para comentármelo, no me lo podía creer, pensaba que me estaban tomando el pelo, pero para mi desgracia pude comprobar que no era así.
Conozco los argumentos que se han esgrimido para el cambio de fecha y mi sorpresa aumenta al condicionar la celebración de las Cruces de Mayo a la coincidencia o no con el Rocío. Esta es una cuestión cuanto menos discutible, aunque yo creo que lo peor ha sido la forma y la precipitación con que se ha tomado la decisión.
Por último, como perjudicado, creo que estoy legitimado para opinar al respecto y concluir que ha sido una decisión extemporánea, precipitada, improvisada y que no se ha tenido para nada en consideración los perjuicios que se iban a ocasionar a los muchos lebrijanos y lebrijanas que residimos fuera de Lebrija y que hemos de prever con tiempo suficiente nuestros desplazamientos por la necesidad de reservar los medios de transporte que vayamos a utilizar así como por los permisos laborales que se han de pedir para acudir a estos eventos.
No quiero terminar sin expresar mi agradecimiento, el de mi compañera y el de mis dos hijas, a los familiares y amigos de la Barriada del Castillo por haberse solidarizado con nosotros y otras personas en nuestra misma situación al montar la Cruz de Mayo de siempre, donde siempre y en la fecha de siempre, y así, poder, al menos, disfrutar de un poco de la tradición y el buen ambiente de las Cruces de Mayo.
Miguel Ángel Romero (Palma de Mallorca). Viernes 9 de Mayo de 2008
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