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La Asociación del Comercio Ambulante del Bajo Guadalquivir aseguró hoy que las ventas en los mercadillos y en los negocios de tipo itinerante en la provincia de Sevilla no han registrado una subida debido a la crisis económica actual, sino que incluso han descendido "bastante".
El gerente de esta asociación, José Angel Cordero, explicó a Europa Press que existe una concepción de que en el mercadillo aumentan las ventas en caso de crisis económica debido a los bajos precios de los productos, algo que "es una falacia interesada de las grandes superficies comerciales".
Cordero apuntó que estos negocios tienen, en la mayoría de los casos, un origen familiar, por lo que con el mismo número de miembros trabajando los ingresos son menores. Este es el caso de Pilar, Rosario y Dolores, tres hermanas que junto al resto de su familia van de mercadillo en mercadillo en Sevilla encargándose del puesto familiar. Llevan "toda la vida" en este trabajo, ya que "esto es de la familia y lo lleva la familia", y aseguran que nunca habían tenido tan pocas ventas. "La gente mira mucho pero compra poco", señaló Rosario el viernes, durante el mercadillo de San Diego.
A la hora de hablar de las ventas y los beneficios que obtienen es el padre, Antonio, el que toma la palabra, afirmando que de tanto bajar los precios "se pierde dinero". "Antes podíamos sacar al día unos 250 euros, y ahora estamos en unos 90", explicó, añadiendo que con esas ganancias "da para pagar la gasolina y poco más, la cosa está muy mala".
En la misma línea se expresaba Miguel, vendedor de una tienda de ropa de la avenida Ingeniero La Cierva, en Su Eminencia, que saca sus prendas a la calle para atraer a la clientela que pasea por el exterior. "Ya mismo estamos vendiendo cartones", se quejó refiriéndose a la situación económica actual. Miguel hablaba junto a su tenderete instalado en la calle, mientras atendía a una cliente entre carteles anunciando tres pares de calcetines a seis euros.
"Cada vez pongo los precios más bajos y pese a todo nadie compra", explicó, narrando una situación que de seguir así le llevaría al cierre, como ya ha ocurrido con "unos cuantos en la zona".
En este punto, Miguel señaló al colectivo que en su opinión es el causante de la huida de clientes. "La culpa es de los chinos, que cada vez son más y ponen los precios más bajos", aseguró, poniendo como ejemplo un chándal que luce colgado en su tenderete. "Si yo le bajo el precio al chándal a ocho euros ellos lo ponen a cinco, y así es imposible".
Mercadillo no es sinónimo de «mala calidad»
El gerente de la Asociación del Comercio Ambulante del Bajo Guadalquivir señaló que existe "una imagen anticuada del mercadillo" pues se suele asociar la venta ambulante con que los productos "son más baratos o de mala calidad, como dice la Cámara de Comercio de Sevilla".
José Angel Cordero aseguró que la gente no va a los mercadillos por este tipo de cuestiones, sino por la variedad de productos que existe y, en algunas ocasiones, por las gangas, aunque éstas "no siempre se encuentran".
Por último, recordó que los puestos ambulantes cuentan con hojas de reclamaciones, al igual que los establecimientos convencionales y que su principal característica es que las ventas se realizan al contado, pues hay muy pocos puestos que permiten el pago con tarjeta de crédito. Por ello, añadió que es un tipo de venta realizada por mercaderes que ha existido siempre pues se trata del primer comercio de la historia.
Esta asociación cuenta con socios que trabajan en un total de 140 pueblos de Sevilla y Cádiz, además de en la capital de estas dos provincias. Asimismo, Cordero indicó que en las localidades sevillanas de Lebrija, El Cuervo y Las Cabezas de San Juan existe un gran desarrollo de esta práctica mercantil.
Fuente: abc.es
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