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Ramón Soler dibuja la gestación del sello propio de El Lebrijano |
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miércoles, 07 de mayo de 2008 |
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Fuente: ideal.es
Abrió la XXIII Semana de Estudios Flamencos de la Peña de Jaén dedicada a Juan Peña
El escritor e investigador flamenco Ramón Soler fue el encargado de ofrecer, el pasado lunes, la primera de las conferencias de la XXIII Semana de Estudios Flamencos de la Peña de Jaén que este año gira en torno a la figura de Juan Peña Fernández 'Lebrijano'.
El experto inició su intervención haciendo referencia a las influencias de 'Lebrijano', formada por grandes figuras de las escuelas de Lebrija y Utrera y con grandes nombres como la saga de 'los Perrate', Mairena, etc. A partir de ahí, el investigador hizo referencia a los primeros trabajos discográficos del cantaor y a como se fue gestando su sello propio. 
La primera grabación de 'Lebrijano' llegaría en 1963, cuando el cantaor tiene tan sólo 22 años. Se trata de un ep con cuatro temas en el que el de Lebrija muestra las maneras de los tablaos y en el que homenajea a esas fuentes de las que bebió, como Tío Perrate de Utrera o Pastora. «En estos momentos aún no se veía claramente esa gran personalidad que luego le haría triunfar ante los grandes públicos», señaló.
Su segundo disco llegaría con 24 años, en 19673, donde ya le acompaña la guitarra del gran 'Niño Ricardo'. El conferenciante incidió en como en este trabajo se atisba ya el sello propio del cantaor, como en la bujería 'Fatiga pasé por ti'. "En este disco -aseguró- se muestra ya 'Lebrijano' como un cantaor inquieto que quiere introducir su sello propio en todo lo que canta".
Soler se detuvo de manera importante en el que en su opinión es el «mejor disco de 'Lebrijano'». Se trata de 'De Sevilla a Cádiz', «donde Juan Peña comienza a crear cosas, sin salirse de la tradición pero aportando matices. En este disco se aprecia ya como el cantaor comienza a realizar importantes aportaciones, como la manera de engarzar los tercios e introducir los semitonos». Ramón Soler mantiene que el cantaor posee una voz muy gitana pero con bastante 'ángel' más propia de la zona de Cádiz.
A raíz de ahí el cantar de 'Lebrijano' empieza a dibujarse hasta el punto de que posteriormente otros beberían de su manera de afrontar el flamenco. Entre dos grandes valores del cante de 'Lebrijano', Soler destacó su buen gusto a la hora de elegir las letras y el remate que le da a las bulerías, totalmente novedoso y característico.
Tras la conferencia, el público asistente disfrutó del recital flamenco de Tomás de Perrate, con la guitarra de Antonio Moya. |