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La consejería de Innovación, Ciencia y Empresa aporta 11.500 euros para dos proyectos de investigación con las cooperativas Las Marismas y Agroquivir
La comarca del Bajo Guadalquivir va a empezar a experimentar con un cultivo totalmente nuevo en la zona, el almendro, gracias al convenio suscrito hoy entre el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa), organismo adscrito a la consejería de Innova-ción, Ciencia y Empresa, y las SCA Las Marismas de Lebrija, y Agroquivir, con sede en Utrera. El documento ha sido firmado entre la presidenta del Ifapa, Carmen Hermosín, y los respectivos presidentes, Jesús Valencia y Miguel Martínez Polo, en presencia del delegado provincial de Innovación, Francisco Álvaro Julio.
Gracias a este convenio se van a poner en marcha sendos proyectos de desarrollo experimental sobre la adaptación de las principales varieda-des de almendro en el Bajo Guadalquivir y la evaluación de patrones de plantación. Estos proyectos se enmarcan dentro de las acciones de diversi-ficación de la economía de esta comarca que está llevando a cabo la Junta de Andalucía, especialmente en materia agrícola con la experimentación de nuevos cultivos agrícolas como es el caso del olivar, sobre el que ya se trabaja con un convenio semejante a éste. 
Los estudios van a estar dirigidos desde el Centro Ifapa de Los Pala-cios por un grupo de técnicos especializados. La consejería de Innovación ha invertido en estos dos proyectos sobre el almendro 11.500 euros, mientras que cada una de las cooperativas aportan 5.600 euros. Los trabajos de investigación tendrán una duración de 3 años.
Según los responsables técnicos, el almendro está considerado como un cultivo que, con niveles productivos superiores a los 1.000 Kg/ha, reporatan una alta rentabilidad. La viabilidad del mismo en esta comarca, su adaptación a las características del terreno y los ensayos sobre las mejores variedades a cultivar son las principales cuestiones que se plantean en esta investigación.
Uno de los objetivos que se marca el Ifapa con esta acción es conti-nuar la experimentación de cultivos que sean alternativos a los tradiciona-les. De esta manera, se pueden enumerar iniciativas tendentes a la consoli-dación del cultivo de la alfalfa y del almendro, la consolidación del cultivo de calidad en flor cortada, la promoción de la agricultura ecológica, la mejora de los cultivos hortícolas extensivos e intensivos y los estudios sobre viabilidad económica y agronómica de los cultivos energéticos.
Asimismo, el Centro Ifapa de Los Palacios también está impulsando políticas de diversificación econímica en el Bajo Guadalquivir entre las que pueden destacarse iniciativas de asesoramiento para la explotación de especies acuícolas de aguas salobres y para la puesta en marcha de granjas de helicicultura, así como la próxima puesta en marcha de un vivero de empresas agrarias y agroalimentarias.
Por otro lado, desde unos años, existe una estrecha colaboración entre la consejería de Innovación, a través del Ifapa, y las cooperativas hoy firmantes. Con la SCA Agroquivir tiene un convenio exclusivo para el desarrollo del cultivo de la alfalfa y sus transformados, mientras que con Las Marismas de Lebrija tiene en marcha un estudio de mejora de la eficiencia del agua de riego, aparte de otras distintas acciones ya en marcha dentro del Plan Especial Económico del Bajo Guadalquivir.
Las cooperativas en la zona
La capacidad de asociacionismo constituye, sin duda, una de las principales fortalezas de la agricultura de la zona. Sólo en los municipios de Los Palacios, Las Cabezas y Lebrija están constituidas 35 cooperativas agrarias. Lo que supone que el 1,5% de todos los establecimientos empresariales presentes en estos municipios computando todos los sectores de actividad son cooperativas agrarias o Sociedades Agrarias de Transformación (S.A.T.) cuando en Sevilla y Andalucía dicha significación se reduce al 0,3 y 0,4%, respectivamente.
En este contexto y debido a la necesidad de adaptarse a los cambios que se están produciendo en la actividad agraria y a la búsqueda de la mejora de la competitividad mediante economías de escala, en septiembre de 2000 las cooperativas de La Campiña de Lebrija SCA, Agreca SCA, Trajano SCA y San Isidro-Maribáñez SCA se constituyen como cooperativa de segundo grado con el nombre de Agroquivir S.C.A., posteriormente se incorporaría la SCA Adriano.
Agroquivir S.C.A. tiene como finalidad principal mejorar la posición competitiva del conjunto de sus Cooperativas aunando las operaciones comerciales, que hasta ese momento realizaban individualmente cada una de las Cooperativas que la componen, con los consiguientes beneficios para sus asociados. Agrupa a más de 1.000 socios con mas de 20.000 has. de cultivo.
La SCA Marismas de Lebrija es otra de la grandes empresas asociadas de la zona, ubicada en Lebrija, agrupa a más de 1.000 agricultores y unas 14.000 has.
Los cultivos predominantes en ambas cooperativas son los herbáceos de regadío, algodón, remolacha, maíz, alfalfa junto con aprovechamientos de secano. |