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El almendro es un árbol caducifolio que puede alcanzar diez metros de altura. De tallo liso, verde y marrón cuando es joven, pasa a ser agrietado, escamoso y grisáceo cuando es adulto. Su flor suele brotar en grupos de dos a cuatro, en colores blancos o rosados. Desde hace aproximadamente tres años, podemos encontrar en Lebrija este cultivo alternativo, concretamente, en la Cooperativa de La Campiña. Durante el pasado año 2007 se plantaron en el término municipal de Lebrija cien hectáreas de almendros, y casi el mismo número de ellas en el resto de territorios que engloba Agroquivir. Igualmente, en este 2008, se ha plantado otro centenar de hectáreas de este frutal en nuestra localidad, y aproximadamente una treintena en el resto de Agroquivir. En total, el número de hectáreas de plantación de almendros es de 300.
Si nos centramos en la única hectárea que se encuentra dentro del recinto de la Cooperativa La Campiña, hay que destacar que se trata de un ensayo de cinco variedades, con cuatro repeticiones. A todos los árboles se les ha realizado la poda correspondiente, aunque por circunstancias, a algunos se les ha hecho una distinta. Lo normal suele ser una poda en base a tres brazos, aunque a algunos se les ha realizado a dos, buscando una dicotomía como el olivo, o a cinco… En cualquier caso, el 90% de los árboles de este cultivo se ha podado a tres brazos. Los que se plantaron hace tres años aproximadamente se encuentran en la actualidad en fase de cuajado y engorde de frutos, dependiendo de las variedades; los sembrados el pasado año se encuentran brotando, y, por último, los de este año están empezando a emitir. Para su perfecto crecimiento, es necesario darle una poda en verde, sobre el mes de mayo o junio, y en invierno dejarlo aún mejor.
En la actualidad, Agroquivir, en colaboración con la Junta de Andalucía, se encuentra experimentando con hasta doce nuevas variedades de almendro. No obstante, la que más se está utilizando hasta el momento es la denominada 'Guara'.
Una parte del cultivo experimental situado dentro de la cooperativa, es decir, el que se plantó en 2005, ya presenta frutos. No obstante, estas producciones son meramente significativas, ya que aún es difícil aventurarse a cifrar una cantidad de producción en concreto. Para que presenten una cosecha comercial será necesario esperar hasta el cuarto o quinto año a partir de la siembra del cultivo. Si las cosas salen bien, desde La Campiña esperan obtener entre 1.500 y 2.000 kilos de producción por hectárea en riego, pero, como hemos citado anteriormente, aún es muy pronto para presentar cifras.
Según el técnico agrícola de la Cooperativa de La Campiña, Manuel Fuentes, "estamos intentando introducir este cultivo no como alternativa a otro, sino como diversificación de cultivos. Es una buena alternativa para sitios de riego, aunque también para tierras de secano, claro está".
El fruto del almendro, la almendra, se utiliza principalmente en el mercado para la repostería. Dentro de este campo se engloban dulces, polvorones, turrones… en definitiva, productos de alimentación. La semilla de la almendra también se utiliza con fines cosméticos, aunque en menor medida. Por otra parte, la cáscara se utiliza como biomasa, y la verde exterior se aprovecha para alimentación de ganado.
En los dos primeros años, la principal función es cuidar el esqueleto del árbol para que no envejezca demasiado. Si no se poda comienza a producir antes, pero, igualmente, su envejecimiento es mayor.
En este ensayo llevado a cabo en La Campiña se encuentran cinco variedades distintas. Todas ellas son auto estériles, es decir, necesitan de otras para polinizar y dar frutos. En cambio, variedades que se están llevando a cabo en otros cultivos son auto fértiles.
En cuanto a plagas y enfermedades de este cultivo, no es que éste sea un problema muy a tener en cuenta. Tan sólo algún tratamiento contra el pulgón y algún otro contra arañas… En cualquier caso, no suele ser un inconveniente muy grave. Quizás el tema de la poda de formación sea lo más entretenido, lo que conlleve mayores cuidados, sobre todo los dos primeros años, para que el árbol presente un buen esqueleto y no envejezca antes de tiempo.
Por último, aunque no por ello menos importante, cabe destacar que este modelo de cultivo de almendros se asemeja al modelo americano, pues al tratarlo como un frutal presenta una mayor producción. Es decir, se basa principalmente en no alargar la vida del árbol demasiados años. No obstante, un almendro puede llegar a durar más de una treintena de años, y seguir presentando notables producciones, por lo que acaba de nacer ‘unanueva generación’.
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